Viva España: 6 destinos para despertar al viajero que llevas dentro.

España es un país fascinante rico en diversidad, historia y tradiciones. Desde la costa gallega de corte celta, pasando por el País Vasco o las dos Castillas y bajando hasta Andalucía. Es un país en el que abundan diferentes estilos arquitectónicos, escenas culinarias, paisajes y entornos naturales y atracciones de toda índole.Tanto si eres un amante de la comida o si sólo te encuentras en la búsqueda de tu nueva aventura culinaria, si eres un amante de la arquitectura o escudriñas el arte con todo su valor, si deseas maravillarte con ciudades un un peso histórico incomparable o sencillamente quieres disfrutar de unas vacaciones inolvidables: aquí te presentamos nuestros 6 destinos que no te puedes perder y que te harán entender porque los españoles están tan orgullosos de su nación (no todo es por los éxitos deportivos): “Hola. Soy español ¿a qué quieres que te gane?” suelen decir con tono socarrón).

image01

1. Madrid – La capital de las tapas

Madrid no es sólo la capital del país o el lugar de residencia de la familia Real, es también uno de los mejores lugares para saborear el producto mejor conocido a nivel mundial del país: ¡las tapas! Las tapas son pequeñas porciones de platos regionales muy conocidos a un precio bastante bajo. Como podrás imaginar, es posible probar una gran variedad de delicias de una sola sentada. La experiencia te la resumo en dos palabras muy conocidas entre los españoles: Im prezionante (que vendría a ser el “Legen…wait for it…dary” para el resto del mundo más o menos). Los madrileños suelen salir por los alrededores de la Plaza Mayor para disfrutar de unas tapas y unas cervezas con amigos después del trabajo (especialmente los viernes; y los jueves universitarios, bueno, y los miércoles que son los nuevos jueves…bueno y el sábado que el domingo no se madruga y el domingo porque mañana es lunes y ya toca madrugar…bueno, que lunes y martes está la cosa más floja).

Aquí te dejamos una selección de los más frecuentados y conocidos bares de tapas en Madrid. Habiendo sufrido una gran pérdida de clientes en lo que sería la función más tradicional de la lonja, el Mercado de San Miguel ha diversificado su oferta y se ha transformado en el paraíso de los amantes de la buena comida (se le ha llegado a conocer como el “pequeño Disneyland para los gourmets”) ofreciendo tapas en un agradable ambiente. Este mercado es de visita obligatoria si quieres tomar un bocado en un lugar bonito.

Y además, si la música es lo tuyo, camina unos cuantos pasos hacia la Puerta del Sol, donde es muy probable que te puedas sentar en el borde de la fuente y escuchar a alguna de las bandas que compiten por engatusar el oído de los transeúntes.

Madrid no fue declarada capital del país hasta 1 561 entre sus riquezas se pueden enumerar el poderío herreriano de Felipe II, sus numerosos edificios de corte barroco y la arquitectura más clásica. Es hogar de numerosos museos y galerías de arte. Sin desprestigiar a muchas otras maravillas artísticas que residen en la ciudad, no te puedes perder Las Meninas de Diego Velázquez en el Museo Nacional del Prado.

2. Barcelona – La niña de los ojos de Gaudí

Dejando al lado el haber sido título de una canción del vocalista de Queen; Freddie Mercury y la cantante de ópera barcelonesa, Montserrat Caballé, Barcelona es la segunda ciudad más grande del país y un epicentro económico de nivel mundial. Según cuenta la leyenda, fue construída alrededor del siglo III a.C. según algunos por los griegos, según otros por el padre de Aníbal; y se convirtió en parte del Imperio Romano. Las huellas de su presencia pueden encontrarse aún en las paredes de la catedral. El centro de la ciudad; el barrio gótico, fue construido mayormente durante la Edad Media y es una de sus mayores atracciones. Visitas obligadas son la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia.

Pero, por supuesto, las estrellas de la ciudad son: sin lugar a dudas, Gaudí and Picasso ¡Tienes que visitar el parque Güell! (diseñado por el arquitecto y considerado patrimonio de la humanidad por la UNESCO). Junto con la Casa Milà y la Casa Batlló, por supuesto. Gaudí intentó imitar la arquitectura de la naturaleza en su obra maestra: la Sagrada Familia. Siendo este un objetivo difícil de alcanzar, el edificio se encuentra aún sin terminar en la actualidad. Pero eso no impide pasear por su nave y quedar anonadado al ver como sus pilares y arcos parecen árboles. Si quedas exhausto ante tales maravillas, tómate un descanso y paladea algunos de los tentadores platos regionales de la zona; como la Escudella i carn d’olla o la Botifarra Amg Monteges (salchichas especiales de la tierra con alubias). Dado el esplendor de la ciudad Condal, no sorprende que los años de formación de Picasso, los pasara en esta ciudad. Aquí coincidió con otros artistas y pensadores vanguardistas y expuso por primera vez en Els Quatre Cats. En la actualidad, el Museo de Picasso acoge varias de sus pinturas de su Etapa Azul.

image02

3. Sevilla – El corazón de Andalucía

A pesar de la creencia generalizada, las sevillanas no fueron inventadas en Sevilla y técnicamente no son flamenco (¿os ha explotado la cabeza?). Pero eso no quita que sea el baile por excelencia durante la Feria de Abril (uno de los eventos más importantes de la ciudad a nivel anual, durante el cual, se abren casetas individualmente decoradas con motivos folclóricos en la orilla más lejana del río Guadalquivir, se visten con trajes de gitana, bailan sevillanas y están de cachondeo hasta el amanecer aguantando el cuerpo a base de tapas, jerez y manzanilla. El desfile diario de carretas y jinetes por la plaza de toros es bastante pintoresco.

Sevilla es la capital de la comunidad autónoma de Andalucía, y; a lo largo de numerosas invasiones, ha desarrollado un carácter muy único. Fue dominada por los romanos durantes varios cientos de años, y sus huellas se pueden encontrar aún en forma de un acueducto de la época y las columnas de la Almada de Hércules. A continuación llegaron los vándalos, los suevos y los visigodos. Sevilla fue tomada por los moriscos en el 711 d.C y floreció bajo su mandato. Contrariamente a lo que los reyes de castilla quisieron hacernos creer más tarde, la ciudad hispalense vivió su época dorada bajo el poderío árabe y vió a musulmanes, judíos y cristianos vivir juntos en paz, dando como resultado una fusión cultural y arquitectónica única. ELos moros dejaron en Andalucía sus huellas a través de su cultura y es por eso que hoy tenemos guitarras, disfrutamos del flamenco y nos tomamos un gazpachito.Si, como lo oyes, el gazpacho . Que sepas que se considera una barbaridad marcharse de la ciudad sin haber probado el gazpacho o sin haber visitas una tablao flamenco. Tras haber visitado el precioso Alcázar de Sevilla, la Giralda, y la catedral ¡seguro que has hecho hambre suficiente como para probarlo! Y no te pierdas el paseo por el Barrio Santa Cruz.

4. Granada – La ciudad del más bello palacio nazarí

Imagina un complejo arquitectónico tan espléndido que incluso tus peores enemigos no se atrevan a destruir. Eso es lo que sucedió con la Alhambra en Granada. Construída durante el periodo nazarí, esta obra maestra de perfecta geometría sobrevivió a la Reconquista y , aunque al final no ha sido declarada oficialmente una de las Maravillas del Mundo, es parte del Patrimonio Universal de la UNESCO. La riqueza y detalle de sus labrados en piedra, los colores, las simetrías… te harán entender como generaciones de monarcas españoles prefirieron quedarse asombrados ante tal belleza que echarla por tierra.

Granada fue originalmente construida por los judíos alrededor de la época de la invasión morisca y posteriormente terminó por convertirse en una de las ciudades más importantes de todo el Al Andalus.El siglo XIII fue testigo del comienzo de la dinastía Nazarí y la fundación del Emirato de Granada en 1 238. La ciudad fue la última en caer en manos de Fernando e Isabel, los conocidos Reyes Católicos, durante la reconquista. Y aunque su heredero; Carlos V, construyó una estructura renacentista dentro de la Alhambra, la edificación ha sobrevivido a todas las épocas violentas por las que ha pasado España (incluso la Guerra Civil), sin tener que lamentar demasiados daños. Aparte de visitar la misma Alhambra, recomendamos encarecidamente un paseo por el Museo de la Alhambra con una comprehensiva colección de arte morisco-español. Tampoco te puedes perder el Palacio De Los Olvidados de gran interés para aquellos que quieran conocer a los originales fundadores de la ciudad; lo judíos españoles que tuvieron que afrontar la reconversión o la expulsión durante la Reconquista. Para todos aquellos interesados en el arte eclesiástico, la Basílica Nuestra Señora de Las Angustias, con su distintivo estilo barroco, es otro punto de mucho interés. Pon un broche final digno a tu visita a la ciudad con una experiencia típica como el espectáculo flamenco en los Jardines Zoraya.

 

image03

5. Valencia – Hogar de la paella y el Cid

Además de ser la cuna de la paella, Valencia es el hogar de uno de los héroes nacionales: el Cid Campeador. Este noble castellano lideró el sitio a la ciudad con un ejército. La batalla terminó dejando a los moros el control de la ciudad durante varios años, pero su fama por la leyenda que dice que llegó a ganar una batalla estando muerto porque sus soldados ataron su cuerpo sin vida a su caballo y el enemigo huyó al verlo al frente del ejército ha inspirado incluso una ópera: Le Cid de Massenet.

Valencia fue fundada originalmente por los romanos alrededor del 138 a.C.. desde entonces han pasado por ella los suevos, los vándalos, los alanos, el Imperio Bizantino, los visigodos y los moros. En la actualidad, la mayor parte del casco antiguo de la ciudad es de estilo gótico y de una belleza evidente. Uno de los ejemplos es la Catedral de Valencia, de la cual afirman que acoge el Santo Grial (la copa de la que Jesús bebió durante su última cena -¡ay, Indiana, un poquito más de documentarse antes de ponerse a buscar!-). Otra parada de gran interés es La Lonja de la Seda de Valencia, un mercado de intercambio de estilo gótico y símbolo del poderío económico de la ciudad en la época de su fundación, y como no, las Torres de Serrano, la puerta medieval de la ciudad.

La mayor parte de la vida nocturna de la ciudad se concentra en el Barrio del Carmen (un asombroso laberinto de callejuelas de tiempos de los árabes ¿Qué te parecería descubrir esta parte de la ciudad y luego parar a reponer fuerzas a base de una buena ración de paella?

Otro de los grandes atractivos de la ciudad es de carácter anual y mundialmente conocido: las Fallas. Durante el transcurso de todo el año cada vecindario patrocina a unos artistas falleros que llevan a cabo construcciones de tamaño considerable, casi oníricas, de carácter crítico, social, histórico… que son expuestas durante varios días al aire libre convirtiendo la ciudad en medio museo gigantesco y medio fiesta constante hasta que son quemadas en la noche del 19 de marzo. En los días previos hay una constante ofrenda floral a la Virgen de las Desamparados. Y durante todo el més hay explosiones de sonidos ensordecedores en la plaza del Ayuntamiento durante el medio dia.

6. Cartagena – Ciudad de Aníbal

Vamos a imaginar por un momento el pánico que pudo suponer la aparición de un ejército marchando con elefantes en Italia cuando aparecieron en el 218 a.C. Cartagena era la ciudad natal de Hannibal Barca, desde la cual marchó hacia el norte con un ejército de 50 000 soldados de infantería, 9 000 jinetes y 38 elefantes con los que cruzó los Pirineos, la Galia y los Alpes de camino hacia Italia. En realidad, menos de la mitad de su ejército llegó tan lejos.

Aún asím which he marched north with 50,000 infantry, 9,000 cavalry, and 38 elephants and crossed the Pyrenees, the Gallic territory and the Alps into Italy. Less than 50% of his army actually made it that far. Aún así desató su furia en territorio romano durante 15 años antes de ser llamado para el Norte de África en el 201 a.C. En la actualidad no quedan restos de su presencia en Cartagena, aunque la muralla de la ciudad púnica puede visitarse aún. La ciudad fue conquistada por los romanos en el 209 a.C. y fue en esa época cuando se generaron la mayor parte de sus monumentos que han llegado hasta nuestros días.

En nuestra época, el Teatro Romano es uno de los mayores y más impresionantes lugares de interés de la que era conocida como Cartago Nova. Dejando esto al lado, Cartagena fue un puerto importante en el Mediterráneo gracias a su geografía. por lo tanto una visita al Museo Naval es otra opción. No olvides probar algún plato de pescado a orillas del mar, y si no te va eso, puedes irte a un plato típico de la región de Murcia: el Zarangollo (un plato vegetariano de la zona).

¿Cuál es tu ciudad española favorita? ¡Compártelo con nosotros en los comentarios a continuación!